Puedo sentirlos...
Ahí están... algunos entre su propio abrazo y otros entre alguna sonrisa que sola se va quebrando.
Sé que ahí están varios corazones debilitados, dolidos y cansados.
Sé que sólo quieren vencerse… y caer o dejarse partir.
Ya no quieren abrazos ni consejos… no toleran ni siquiera el viento ni las voces de recuerdos.
Cada lugar… cada refugio se ha convertido en el páramo de lo incierto.
Hoy… hasta mi fe llora al ver a esos corazones sin religiones y huérfanos de mañana…
…sé que hay dolor,
siento esas penas…
pero creo en mi Dios.
Amor… llegaste para salvarnos…
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