Buenos tiempos mis jóvenes amigos...

He venido a este Mundo para dar amor y abrazar con el alma la esperanza de vida. Ayudar, dar y amar... todo es un mismo sentido de vida. Agradezco a los elementos del Universo por darnos su energía y por permitirnos compartir cada día.
Dios... nos bendice con el día y el respirar que son un milagro.
Gracias a Dios Padre... y gracias a las voluntades de cada uno de ustedes de amar y sonreír.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Era un pueblo distinto…

Nunca antes había visitado aquel lugar.
Dentro de sus personajes, misterios y clima… se me acercó un joven.
Él me dijo: “¿qué debo hacer?”
A lo que lo abracé… “yo no he venido a enseñarte sólo a mostrarte y que abraces con amor…
...sólo he caminado lo que tú aún no te atreves y renunciado a lo que tú hasta hoy abrazas… no tengo miedo porque yo he partido y nada me ha dejado.
Que tu espíritu no lleve insignias ni crea en fronteras... que tu voz jamás se calle y que tus sueños sean logros.
Ama y dilo… cree y hazlo.
Yo sólo soy un caminante, alguien pasajero sin prisa de quedarse o de que lo nombren… porque Dios puso nombre a todo y a nosotros nos bañó de amor… aunque con el tiempo y nuevos vientos, de esto los hombres se han olvidado".

De aquel lugar partí. Pero a él aún lo recuerdo… aún hoy lo siento inquieto y sonriente.
Las sonrisas a las miradas… los abrazos que nazcan. Que la voz sea escuchada y que las almas siempre sean jóvenes.

No hay comentarios: